2 de mayo de 2012

::::LOS TRÁNSITOS COTIDIANOS AL TRABAJO:::


Forman parte de esos tránsitos cotidianos, esos decorados que nos conducen a esa condena (y gracias, muchos dirán hoy!), esa condena que es el trabajo alienado, la repetición absurda y aburrida que llena ese gran espacio vacío de nuestras vidas, eso que se nos cambia por unos números que virtualmente existen en unas cuentas y que sólo sirve para vivir según nos han impuesto o vendido, según lo ilusos que seamos.
Son esos tránsitos que recorremos como ausentes, tratando de ignorar algo que se nos despierta desde dentro.
Es una vieja fábrica de la calle Pallars nº 160 del Poblenou con un pasillo a la derecha que conduce a la nave del fondo, un pasillo largo y angosto, según se mire. Un pasaje interior bautizado con dos nombres, cuando se entra es el PASEO DE LOS TRISTES, pero cuando se sale es la AVENIDA DE LA ALEGRÍA.
 





El lugar, hoy ocupado por varias empresas menores debió conocer un pasado más "coherente" con aquel Poblenou fabril del pasado. Según parece aquí se localizaba la fundición Mateo Giralt, con esa alta y recta chimenea que forma parte del patrimonio industrial.

13 de marzo de 2012

:::::::::::::::::::::Mis pasos por Tánger:::::::::::::::::::::

Era una tarde soleada... de aún invierno,  pero hacía casi calor por aquí,  por esas calles que parecen enderezarse para recibir los rayos de luz, a sabiendas de su cercana muerte. Buscaba ese país donde Melodrama, el grupo del Poblenou, ensayaba su "Dilluns a Tànger", no llegué a su casa, pues aquella luz ya la encontré en el extremo más al oeste de Tánger, a pocos metros, un lugar de dificil localización si no fuera por los surcos que lo rodean, a un lado tangencialmente brotan las vías del tren y las de un meridiano lleno de coches, más arriba el nudo de Glorias, esa "plaza" con vocación de agujero negro. Lo que fueron pequeñas empresas están hoy cerradas o medio derruidas, transportes de mercancías o... de lo que aún queda en un pasaje, como una pequeña colección de recuerdo. Lo demás, viviendas abandonadas, okupas sin rastas y chatarreros furtivos. Salgo finalmente por Tánger, pues Pamplona se trunca en una pared y Alava conduce al triángulo de las bermudas, salgo y dejo esa esquina explorada que demuestra que cualquier parte de la ciudad es un accidente, no muy lejos se yergue aún  el falo azul del progreso, quién sabe, si agotado ya.

29 de junio de 2011

LA MEZQUINDAD...

Forman parte de aquel "Patrimonio Industrial" del Poblenou, en esta zona de Pere IV, parte de aquello de lo que no hace mucho (2006) aquellos "urbanistas del progreso" se llenaron la boca. Eran dos edificios de bella estética, hoy cayéndose a trozos. Otros elementos cercanos del "patrimonio" llevaron aún peor suerte. Ruinas y cenizas en Can Alier o simplemente desaparecido, como el de la Fábrica de Colorantes y Explosivos de Selva de Mar.

La fábrica de material quirúrgico “Valls, Teixidor i Jordana”(Pere IV, 483), posteriormente de la empresa Clausolles S.A. dedicada a la ortopedia y construida en 1909, es un pequeño conjunto industrial con una bella factura modernista, una belleza que ahora sólo se puede adivinar entre la ruina. Si ya hace cinco años presentaba una imagen asolada, hoy con la pérdida del dintel esgrafiado con el año, muestra un avanzado proceso de desmantelamiento con el edificio de la izquierda desmoronándose mientras la naves del fondo parecen seguir teniendo aún cierta actividad.

El otro edificio cercano, en Pere IV 482, es el de Colores Hispania, empresa constituida por cuatro socios en 1923 y que se dedicaba a la fabricación, compra y venta de colores, pinturas y otros productos químicos. En 1927 encargaron la construcción de esa bella fachada al maestro de obras Josep Graner i Prat, con una clara voluntad de dignificar la imagen industrial de las fábricas. La empresa fue colectivizada durante la guerra civil, sin mayores traumas posteriores, pues sus antiguos dueños no ejercieron ningún tipo de venganza sobre los trabajadores. A principios de los 60, el edificio junto con una nave de detrás, fue ocupada por la empresa textil Enrique Mir Miró. Lleva años abandonada y su ruina, con la caída de su techo, es más que evidente.

Pero la mezquindad burguesa y sus gobiernos prefieren la ruina y las ratas en su propiedad, antes que otros simplemente se muevan en ella...

9 de junio de 2011

::::::AQUELLAS SINIESTRAS SILUETAS::::::

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Recuerdo de pequeño que en aquella nebulosa de miedos infantiles situados en el barrio, tenían un lugar destacado dos edificios de factura idéntica y para mí siniestra, situados uno en frente del otro, allá en la calle Wad-Ras, una zona para mí ya insegura, pues allí decían se encerraban a niños como yo o a jóvenes, unos por la desgracia de estar desamparados, los otros como castigo por saltarse las reglas. Se trataba de la "Protección de Menores" ("La Prote"), que ocupaba toda la manzana entre las calles Ramón Turró (Enna), Álava, Pamplona y Doctor Trueta (Wad-Ras), edificio desaparecido en 1978. Y el otro, el "Reformatorio", edificio más pequeño y que luego pasaría a ser hasta el día de hoy, cárcel de mujeres.Creo que a pesar de la reputación que oficialmente poseían, uno "benéfico" y el otro "penal", en el fondo tenía sentido que desde mi temor infantil los dos estuviesen unidos por un mismo sentimiento. Uno era la "cara amable" de la sociedad y el otro "la recta y severa" de la misma sociedad. Y con ello no quiero poner en duda las buenas intenciones de aquel "Grupo Benéfico Wad-Ras" que en 1915 ocupó aquel edificio construido por Enric Sagnier, arquitecto y marqués.Un centro de acogida de niños abandonados o con padres sin recursos, pero nunca la beneficencia puede sustituir a la igualdad y la justicia social.El Grupo Benéfico Wad-Ras era "el centro modélico" de la Junta de Protección a la Infancia de Barcelona, dirigida en sus inicios por el pedagogo Lluís Maria Folch i Torres, que durante la guerra cambiaría su nombre por el de "JJ Rousseau", pero que ya con el franquismo adquiriría toda esa patina siniestra que mi intuición infantil captaba en las conversaciones de los adultos. Un centro donde la única pauta era la dura disciplina que imponían unos "educadores", algunos de ellos religiosos, que transmitían sus frustraciones a los menores allá encerrados.
El edificio del Reformatorio cuyo arquitecto fue Jose María Sagnier, hijo del que construyó "La Prote", fue inaugurado en 1946 por el juez del Tribunal de Menores, Ramón Albó, que ya en 1922 había presidido el Tribunal Tutelar y había sido Director General de Prisiones. Figura paternalista que de joven tuvo inquietudes políticas y que fue promotor desde su revista Aurora Social de un sindicalismo católico.
A principios de los años setenta el centro tuvo denuncias por maltratos a los menores y en 1983 se produjo la permuta con la de la Trinitat, pasando a ser cárcel de mujeres.
"La prisión es el único lugar en el que el poder puede manifestarse de forma desnuda, en sus dimensiones más excesivas, y justificarse como poder moral." Michel Foucault
Voces se alzan y se alzarán contra las cárceles, pues un sistema que penaliza los efectos de la pobreza y la marginación, que él mismo produce, es un sistema enfermo. Una enfermedad que no se puede ocultar con la violencia o el encubrimiento. Cómo puede ser que en España en poco más de diez años se haya duplicado su población reclusa y no se interrogue, ni se busquen las causas, más allá del tópico ancestral e inquisidor de que el hombre es malo por naturaleza y que la mayoría de malos vienen de fuera.
La crueldad de la cárcel se agudiza en el caso de muchas mujeres por su condición de madres y por la relatividad de los delitos por los que ingresan. Pues en la cárcel no hay redención, sólo castigo.

6 de abril de 2011

VIEJAS FACHADAS (DERROTA Y DERIVA)

EDIFICIOS CERRADOS, TAPIADOS... CONDENADOS AL VACÍO Y AL SILENCIO, ESPERANDO UNA ÚLTIMA OPORTUNIDAD.

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Foneria M. Raspall - Can Castells - Almacén y vivienda de Miguel Picó (2) - ? (2) - Naves Modernistas (2)

9 de agosto de 2010

CAN GIRONA, del trabajo duro al "dinero fácil"

En 1859 los hermanos Ignasi y Casimir Girona deciden crear una gran fundición. Pertenecían a una de las familias más relevantes de la sociedad catalana de su siglo, su hermano Manuel sería alcalde de la ciudad en 1876 y fundador del primer banco privado en 1844, el Banco de Barcelona. A partir de la adquisición en 1862 de una ya existente, la familia Girona establece la Fundición de la Mare del Remei al final de la calle Taulat del Poblenou, pero popularmente ya se le conocería para siempre como “Can Girona”. Era una fundición de segunda fusión que entonces aún no poseía altos hornos y donde se construyeron los primeros carriles ferroviarios.
En 1881 los hermanos Girona seguían teniendo el control cuando la empresa se transformó en Materiales para Ferrocarriles y Construcciones, especializada en la construcción de vagones y que poseía una línea férrea propia hasta la estación de Francia. El mismo año de 1881 es proyectada la emblemática “Torre de les Aigües”, un gran depósito de agua que si bien estaba situada en el interior del complejo siderometalúrgico, pertenecía a la empresa “Aguas del Besós”, que luego pasaría a ser propiedad de la sociedad “Aguas de Barcelona”, una construcción que fue objeto de disputas, aunque de ella se acabaría beneficiando Can Girona desde 1920. En 1907 la empresa dispone de un alto horno que se complementa con otro en el 1928. Tras el golpe militar de 1936 la empresa es colectivizada, y si bien como otras del ramo pasaría a trabajar como industria de guerra, fue una de las empresas en la que se introdujeron mejoras, importado máquinas eléctricas y hornos especiales para hacer nuevas aleaciones. Mejoras que con la vuelta de los antiguos amos fueron demolidas para borrar en el futuro el logro de los obreros autogestionados.En 1947 la empresa pasa a estar controlada por el Banco Central y cambia su denominación por la de Materiales y Construcciones (MACOSA). En 1950 se alza su enorme chimenea , que con una altura de 65,3 m. es la más alta y moderna de Barcelona. En 1988 es finalmente absorbida por la corporación francesa Alstom, que ante la remodelación de frente litoral para las olimpiadas del 92, no duda en vender los terrenos en una operación poco clara a otra multinacional, Kepro. Una zona donde se edificará ese complejo de rascacielos, oficinas y centros comerciales, llamado "Diagonal Mar".
Acababa así la larga relación de Can Girona con el barrio del Poblenou, una empresa en cuyo seno ya pasada la posguerra había visto crecer de nuevo un movimiento obrero, pero éste ya básicamente reivindicativo y que luego cristalizaría en las llamadas Comisiones Obreras de Catalunya

16 de junio de 2010

CAN RIVIERE y la colectivización de 1936

Fundada en 1854 como "Tejidos Metálicos Francisco Riviere" en Madrid, la industria más conocida como "Can Rivière" decidió instalarse en Barcelona para favorecer su proyección, y para tal fín compró en 1884 unos terrenos en el barrio del Poblenou, instalando allí su principal fábrica en 1887, que ocupaba toda una manzana entre las calles Pujades, Llull y Catalunya (hoy Ciutat de Granada). Se dedicaba a la fabricación de telas extrafuertes de acero y de malla, galvanizados de tripe y simple torsión, camas y somiers, alambre y espino artificial, persianas y rejas, etc. y en el conjunto de sus instalaciones llegaron a trabajar unos mil trabajadores antes dela Guerra Civil. Como la gran mayoría de las empresas cuando se produjo el golpe militar fascista del Franco y Cía. en 1936 fue colectivizada, primero de forma espontánea por los propios obreros ( en este caso, como en muchos otros, los dueños habían huido), y después mediante el Decreto del Consell d'Economia de Catalunya .
Lo que sigue es un resumen de la entrevista hecha sobre el 1983 por Mercedes Vilanova* a Francisco Nuñez, un miembro del comité sindical de “Can Rivière” junto a una breve cronología de la colectivización de la empresa.
“Nací en 1908, en Lorca, Murcia, y vine a Barcelona en 1921 /…/Mi primer trabajo en Barcelona fue en Galletas Solsona, hacía de aprendiz, de ayudante, lo que me mandaban /…/ entré en casa Rivière a los quince años /…/ Fuimos a vivir al Pueblo Nuevo /…/ Me sindiqué al entrar en Can Rivière. La cuestión sindical era, como diría yo, una obligación del obrero. Pero no sindicado como hoy. Porque hoy las sindicales, son burguesas, están de parte del Estado y de parte de la burguesía /…/Cuando llegó el movimiento del 19 de Julio estaba en Barcelona. Era una cosa ya preparada. Se estaba preparando dos o tres días antes de hacerlo /…/ Yo no salí a la calle. ¡Hombre! salí. No me iba a quedar en casa encerrado. Si salir era coger las armas, yo no. Entonces era del comité. Recibimos ordenes del sindicato [CNT], de que nos hiciéramos cargo de las industrias, como que los dueños habían desaparecido y eso. /…/ La experiencia de la colectividad para mí fue muy práctica. Me llevó a entender y a conocer los pueblos de Europa y que la clase trabajadora es de regirse colectivamente, como lo hacíamos aquí. Porque nosotros aquí la casa Rivière misma, cuando vinieron esos señores, se encontraron unas mejoras de varios cientos de millones de pesetas y eso lo hicimos los trabajadores /…/ Yo era del comité sindical/…/El comité sindical era el enlace entre los trabajadores y el consejo de empresa. Es decir, llevaba y traía todas las peticiones de los trabajadores o lo que se había de hacer en una sección u otra, que creíamos que sería vial de práctica para desarrollarla mejor y todo eso /…/ La empresa fue colectivizada, pero vino la subsecretaría de armamento y la declaró industria de guerra y dependíamos de la subsecretaría de armamento.”
Breve cronología de la colectivización de Can Rivière y la situación social: El 19 de Julio de 1936, la industria queda parada; 21 de Julio, reinicio paulatino de la faena; 25 de Julio, se ocupan las torres de los dueños de la empresa en Sarrià y la Bonanova; 30 de Julio, se nombran los Comités Obreros de Control de fábricas; 13 de Septiembre, incautación definitiva de las fábricas y el despacho y primera gran asamblea general y elección del Comité provisional; 30 de Septiembre, segunda asamblea general para votar los estatutos de la colectividad; 20 de Noviembre, tercera asamblea general y adaptación de la empresa al decreto de Colectivizaciones de la Generalitat; 10 de Diciembre, el Sindicato Único de la Metalurgia decide estructurarse en Sindicato de Industria, como el resto de los de la ciudad, lo que es entendido como un paso previo a la socialización de la economía; 4 de Marzo, disolución de las patrullas de control; Marzo de 1937, crisis en el funcionamiento de la colectividad, un enfrentamiento entre los comités sindicales, más radicales, y los comités de empresa, más pactistas; 24 de Abril, cuarta asamblea general, donde se impide la votación para la socialización de la empresa con la llegada de las fuerzas de seguridad de la Generalitat; 2 de Mayo, comienzan los “hechos de mayo” con enfrentamientos armados entre las bases dela CNT y POUM por un lado y las fuerzas burguesas y del PSUC por otro; por la tarde del 4 de Mayo, los dirigentes anarcosindicalistas comienzan a desautorizar a su militancia; Agosto, reestructuración del Consejo de Empresa hacia la moderación y ya se detectan frecuentes actos de indisciplina laboral; Octubre de 1937, la empresa es requisada por la Subsecretaria de Armamento bajo dirección militar.
* Vilanova, Mercedes. Les majories invisibles. Icaria Editorial, 1995